La posibilidad de volver a ver bolsas plásticas desechables en las cajas de los supermercados encendió las dudas entre los consumidores. Ante la controversia, el Ministerio del Medio Ambiente salió a aclarar el alcance de un proyecto de ley que modifica la normativa conocida como “Chao Bolsas Plásticas”, descartando que la iniciativa busque echar por tierra una de las principales medidas ambientales impulsadas en Chile durante los últimos años.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, fue tajante al referirse a las versiones que apuntaban a una eventual vuelta de las bolsas de un solo uso. “Las bolsas plásticas desechables no van a volver a las cajas de los supermercados. La prohibición se mantiene plenamente vigente y no estamos dispuestos a dar un paso atrás en un avance ambiental tan importante para Chile”, afirmó. El mensaje apunta a despejar la confusión entre las bolsas desechables prohibidas y las reutilizables que contempla la propuesta.
La iniciativa corresponde al proyecto identificado con el boletín 17.088-12, ingresado al Senado en septiembre de 2024. Tras avanzar en su tramitación parlamentaria, fue derivado a la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara de Diputadas y Diputados para continuar su discusión. Por ahora, no se trata de una nueva ley vigente, sino de una propuesta que todavía debe completar su recorrido legislativo.
Uno de los puntos centrales del proyecto es establecer criterios más precisos para distinguir una bolsa reutilizable de un producto diseñado para desecharse después de pocos usos. La propuesta considera mayores exigencias de resistencia y durabilidad, además de requisitos de certificación y rotulado. El objetivo es evitar que bolsas de baja calidad se comercialicen como alternativas sustentables sin cumplir realmente esa función.
¿Vuelven las bolsas plásticas a los supermercados?
La iniciativa también contempla permitir la venta de bolsas reutilizables elaboradas íntegramente con plástico recolectado y reciclado en Chile, bajo condiciones específicas de trazabilidad y calidad. La medida busca dar una nueva utilidad a residuos que ya están circulando y fortalecer la economía circular. Según el Ministerio, el propósito no es reintroducir bolsas desechables, sino mejorar la recuperación de materiales y exigir que las alternativas reutilizables cumplan estándares efectivos.
“Queremos aumentar su recuperación y reciclaje, exigir que las bolsas reutilizables realmente cumplan esa función y entregar información clara a los consumidores”, sostuvo Toledo. La secretaria de Estado agregó que la actualización busca hacerse cargo del ciclo de vida de estos productos, desde su fabricación hasta su uso y eventual disposición final.
La propuesta también considera obligaciones de información para el comercio electrónico y los servicios de reparto a domicilio, junto con mecanismos para facilitar la fiscalización y denunciar eventuales incumplimientos. Así, el debate legislativo no se limita a lo que ocurre en las cajas de los supermercados: también busca responder a nuevas formas de consumo y a los residuos generados por las compras y entregas a domicilio.
Chile prohibió la entrega de bolsas plásticas de comercio mediante la Ley 21.100, una medida que cambió los hábitos de compra y obligó a consumidores y empresas a buscar alternativas. Por eso, cualquier modificación a esa normativa genera inquietud y exige explicaciones claras. En este caso, el Gobierno sostiene que la prohibición de las bolsas desechables se mantiene y que el proyecto apunta a elevar los estándares ambientales, no a retroceder en ellos.
La discusión continuará en el Congreso y será clave observar cómo quedan redactadas las exigencias para las bolsas reutilizables. La etiqueta de “reciclable” o “reutilizable” no basta por sí sola: la efectividad de la normativa dependerá de los estándares que se establezcan, la información disponible para los consumidores y la capacidad de fiscalizar que se cumplan las reglas.





