La investigación contra la influencer Nayadeth Neculhueque, conocida como Naya Fácil, continúa sumando antecedentes. Luego de que la Fiscalía Metropolitana Sur iniciara una causa de oficio por una presunta conducción temeraria, los videos publicados por la propia creadora de contenidos pasaron a convertirse en la principal pieza de evidencia que hoy revisan los equipos especializados de Carabineros para reconstruir cómo ocurrieron los hechos.
De acuerdo con los antecedentes revelados durante la investigación, los registros audiovisuales permitirían acreditar elementos relevantes como la velocidad del vehículo, el recorrido realizado y las maniobras efectuadas mientras circulaba por la autopista Acceso Sur.
En las imágenes se observa el velocímetro del Tesla Cybertruck marcando 211 kilómetros por hora, muy por sobre el límite máximo permitido de 120 km/h, además de adelantamientos a otros automóviles mientras los ocupantes celebraban la situación.
El Ministerio Público confirmó que la indagatoria fue abierta tras la viralización de estos registros. El fiscal Juan Cheuquiante explicó que «La Fiscalía Regional Metropolitana Sur inició de oficio una investigación por conducción de vehículo motorizado a velocidad temeraria, de acuerdo a la publicación de diversos videos e imágenes en redes sociales que dan cuenta de la comisión de este hecho».
Naya Fácil queda contra las cuerdas
Asimismo, agregó que «las diligencias investigativas de este caso fueron encomendadas a la Sección de Investigación Policial de la 38ª Comisaría de Puente Alto», unidad que deberá reunir todos los antecedentes para esclarecer lo ocurrido.
Entre las diligencias que se desarrollan figura el análisis técnico de los registros audiovisuales para determinar si las imágenes corresponden efectivamente al lugar y momento señalados, además de establecer la identidad de quien conducía y las condiciones en que se produjo el recorrido.
Ese peritaje podría transformarse en uno de los pilares de la investigación, considerando que los propios videos fueron difundidos desde las redes sociales de la influencer y muestran parte de la secuencia que hoy está bajo escrutinio de la justicia.
El caso ha provocado un amplio rechazo público y reabrió el debate sobre la responsabilidad de los creadores de contenido al exhibir conductas que pueden poner en riesgo a terceros. Mientras la investigación sigue su curso, será el Ministerio Público el encargado de determinar si los antecedentes reunidos permiten configurar el delito de conducción temeraria y si corresponde formalizar cargos contra Naya Fácil por un episodio que ya dejó de ser una simple polémica en redes sociales para convertirse en un caso penal.





