Durante años, Sigrid Alegría buscó respuestas para entender por qué experimentaba determinadas situaciones de una manera distinta. La actriz volvió a abordar públicamente el tema durante su participación en el pódcast Más de ti, donde relató cómo recibir el diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA) modificó la forma en que interpreta su propia historia y también la de sus tres hijos, quienes, según ha contado públicamente, también son autistas.
Lejos de describir el diagnóstico como una noticia devastadora, Alegría habló de una sensación de comprensión que, según sus propias palabras, llegó después de años intentando encontrar explicaciones. “Fue un alivio, fue entender por qué pasa esto”, señaló la actriz, quien explicó que actualmente reconoce algunas necesidades personales que antes podían ser malinterpretadas por quienes la rodeaban.
Uno de los ejemplos que entregó tiene que ver con la comunicación. Alegría explicó que, cuando necesita ordenar sus pensamientos y concentrarse en lo que quiere decir, puede requerir apartar la mirada de la persona con quien conversa. “Necesito quitarte la mirada, que mucha gente lo siente como un desprecio”, relató, poniendo sobre la mesa una situación cotidiana que, sin el contexto adecuado, puede ser interpretada de manera completamente diferente.
Sigrid Alegría revela el giro que cambió su vida
También habló de su relación con los estímulos y los tiempos personales. Según contó, hay ocasiones en que necesita determinadas pausas y puede experimentar reacciones físicas frente a sonidos u otros estímulos. “Necesito mis tiempos o mi cuerpo de repente tiembla porque sí”, explicó durante la conversación. Para la actriz, conocer el diagnóstico significó comenzar a identificar estas situaciones sin interpretarlas automáticamente como algo negativo.
Pero hubo otro aspecto especialmente fuerte de su relato: los diagnósticos que ella y sus hijos recibieron antes de conocer el TEA. Alegría aseguró que previamente habían sido asociados a distintas condiciones y calificó esos diagnósticos como “puras cosas negativas”. Tras conocer el diagnóstico de autismo, sostuvo que pudo mirar su historia familiar desde otra perspectiva y comprender mejor las herramientas que necesitaban.
La actriz ya había contado anteriormente que descubrió su propia condición después de que sus hijos fueran evaluados. En 2024 explicó que, al confirmar que ellos eran TEA, quiso realizarse también el examen. Desde entonces, ha planteado públicamente que transparentar esta realidad dentro de su familia les permitió vivir con mayor tranquilidad y reducir la necesidad de aparentar comportamientos que no necesariamente les resultaban naturales.
En ese sentido, Alegría ha sido crítica con la presión social para que las personas autistas modifiquen constantemente su comportamiento para ajustarse a patrones considerados “normales”. En una entrevista anterior sostuvo que en ocasiones parecía que se les enseñaba “cómo comportarnos para que no se note, o no moleste”.
“Fue un alivio”
La actriz también ha reconocido que su vida cotidiana está marcada por rutinas y por una vida social más acotada. “Voy del trabajo a mi casa, de la casa al trabajo”, contó recientemente, explicando que disfruta permanecer en su hogar y que, aunque valora los encuentros sociales, no necesita mantener una agenda permanentemente activa.
La historia que cuenta Sigrid Alegría no es solamente la de un diagnóstico recibido en la adultez. Es, sobre todo, la reconstrucción de una historia personal y familiar a partir de una explicación que llegó después de muchos años. Y su mensaje apunta precisamente a eso: entender una condición puede cambiar la manera en que una persona se mira a sí misma y también la forma en que quienes la rodean comprenden sus conductas.





