Los días de preocupación para Vale Roth por la salud de su gato Benito sumaron un nuevo capítulo. La influencer decidió cambiarlo de clínica veterinaria después de recibir numerosas recomendaciones de sus seguidores y, tras la nueva evaluación, recibió una noticia que le permitió recuperar algo de tranquilidad: el felino continuará hospitalizado, pero quedó con una sonda esofágica para poder alimentarse.
La decisión llegó después de un cuadro que inicialmente encendió las alarmas. Benito había sido llevado al veterinario con fiebre y signos de deshidratación, situación que obligó a realizarle distintos exámenes. Entre las posibilidades que se habían manejado estaban una lipidosis hepática felina y problemas renales. Posteriormente, según información difundida por Chilevisión, un examen PCR habría dado positivo para micoplasma y también se detectó inflamación en hígado, páncreas y riñones, además de una leve peritonitis.
En medio de esa incertidumbre, Roth decidió escuchar a quienes la seguían en redes sociales. “Camino a buscar a mi Benito y después llevarlo a otra clínica, que muchas me la recomendaron, así 200 personas”, contó mientras se dirigía a retirarlo del primer recinto. La determinación abrió una nueva etapa en el tratamiento de su mascota, aunque todavía queda por delante un período de observación.
Vale Roth cambia de clínica a su gato Benito
Horas después llegó el mensaje que, al menos parcialmente, cambió el tono de sus publicaciones. “Benito estará bien. Quedó con sonda esofágica porque no come por sí solo, pero lo van a alimentar”, explicó la influencer. De acuerdo con lo que le señaló el veterinario, la idea inicial es que permanezca cerca de dos días hospitalizado y que, dependiendo de su evolución, pueda regresar posteriormente a su hogar incluso manteniendo la sonda para recibir medicamentos.
La expectativa de Roth está puesta ahora en que el dolor disminuya y Benito pueda volver a alimentarse sin asistencia. “Según él, cuando baje el dolor y todo, va a poder comer solito. Así que ojalá sea así y en dos días más lo podamos llevar a la casa”, relató. La frase refleja que, pese a la mejoría en las perspectivas inmediatas, la situación todavía requiere vigilancia veterinaria.
La preocupación tiene además un componente emocional importante para la influencer. Días atrás había explicado que Benito es una mascota especialmente significativa para ella: “Benito es mi primer hijo. Le di mamadera, lo adopté cuando tenía dos semanas y estaba desnutrido”. La situación del gato se produjo, además, en una semana en que Roth también había contado problemas de salud que afectaban a sus hijas.
Por ahora, el objetivo es concreto: que Benito pueda estabilizarse, recuperar su alimentación y eventualmente volver a casa. El cambio de clínica ya está hecho y la sonda permitirá mantenerlo nutrido mientras los veterinarios siguen evaluando su evolución.
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