En medio de la creciente controversia política por la decisión del Ejecutivo de enviar ayuda humanitaria a Cuba, el periodista José Antonio Neme arremetió sin filtro contra La Moneda, abriendo un nuevo flanco mediático que rápidamente escaló desde la televisión a la arena política. Su descargo, fiel a su estilo frontal, no solo cuestionó la medida, sino que apuntó directamente al discurso del Presidente Gabriel Boric.
El conductor televisivo lanzó sus dardos al analizar el anuncio gubernamental, calificando la decisión como desconectada de las urgencias locales. En pantalla, y visiblemente molesto, emplazó al Ejecutivo a priorizar las necesidades internas antes de destinar recursos al extranjero. Sus palabras —sin matices ni diplomacia— reflejaron un malestar que, según planteó, también estaría presente en parte importante de la ciudadanía.
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Neme estalla contra ayuda del Gobierno a Cuba
Pero Neme fue más allá. No solo cuestionó la ayuda en sí, sino el relato político que la rodea. El periodista ironizó con frases del Mandatario y criticó lo que considera una postura ideológica en política exterior. A su juicio, el Gobierno intenta instalar una superioridad moral al justificar la asistencia internacional, mientras —según su mirada— Chile aún arrastra crisis sociales, económicas y de seguridad sin resolver.
La polémica se da en un contexto donde el Ejecutivo ha defendido la ayuda como un gesto humanitario dirigido al pueblo cubano y no a su régimen, argumentando que se canalizará mediante organismos internacionales para asegurar su correcto uso. Sin embargo, las explicaciones no han logrado frenar las críticas desde la oposición ni desde figuras mediáticas como Neme, que han convertido el tema en un símbolo del debate sobre prioridades gubernamentales.
Así, lo que partió como un anuncio de cooperación internacional terminó transformándose en otro capítulo de la disputa política interna. Y en ese ring, Neme —micrófono en mano— volvió a instalarse como un opinante incómodo, de esos que no piden permiso para incomodar al poder de turno.















