El actor José Antonio Raffo salió al paso de los rumores de quiebre con Lux Pascal y de paso abrió un libro de intimidades que pocos esperaban: su relato sobre cómo una relación nacida en la adolescencia ha sobrevivido a la madurez, los celos, la distancia y las especulaciones mediáticas. En una extensa conversación en el podcast Hopecast, Raffo desnudó los factores que, según él, han hecho sostenible una historia de amor que ya supera la década y media.
Lo primero que sorprende de la narrativa del actor no es la duración de la relación —casi 15 años—, sino cómo la define casi como un matrimonio. Raffo recordó que se conocieron cuando él tenía 19 y ella 18 años, época en que “no entendíamos ninguna hueá”. Esa espontaneidad juvenil, aseguró, terminó siendo un cimiento de confianza y amistad profunda —algo que él considera esencial para mantener un vínculo a largo plazo.
José Antonio Raffo desnuda la verdad
Más allá de la anécdota romántica, la historia de Raffo y Pascal no ha estado exenta de desafíos: actualmente mantienen una relación a distancia, ya que Lux se encuentra en Estados Unidos impulsando su carrera profesional mientras Raffo sigue su camino artístico en Chile. Esa separación física, lejos de ser una grieta, según él ha sido una prueba de la “pureza de la confianza” que comparten, un ingrediente que —en su visión— marca la diferencia entre una relación sólida y otra frágil.
Raffo fue tajante al descartar cualquier quiebre: “lo único que me importa es que te quiero, y si te dejo de querer, te lo voy a decir”, afirmó con una mezcla de sinceridad y resignación, como si estuviera explicando algo obvio, casi elemental en cualquier pareja, pero que para muchos en público parece hueco o frívolo.
Este relato va más allá del cliché de amor duradero: plantea una conversación incómoda sobre cómo las relaciones se sostienen cuando ya no hay filtros, likes ni escenarios sociales, sino solo dos personas que deben lidiar con ambiciones, nudos personales y la exposición constante de la opinión pública. En un entorno donde los romances de celebridades se consumen como pan caliente y se olvidan igual de rápido, la historia de Raffo y Pascal —más allá de su belleza— invita a replantear qué entendemos por compromiso, adultez emocional y verdad en el amor.











