A pocos días de una nueva celebración del Día del Niño, dos juguetes que se han convertido en tendencia entre menores y adolescentes encendieron las alarmas en Chile. La preocupación llegó hasta el Congreso, donde el diputado Jaime Coloma (UDI) ofició al Ministerio de Salud (Minsal) y al Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) para que investiguen los posibles riesgos asociados a los productos «Squishy Dumpling» y «NeeDoh», ambos comercializados en el país y cuestionados en el extranjero por eventuales problemas de seguridad.
La solicitud surge luego de que distintos organismos internacionales reportaran antecedentes sobre estos juguetes. En el caso de Squishy Dumpling, el parlamentario advirtió que el producto fue retirado del mercado en el Reino Unido tras detectarse niveles de benceno en algunos de sus materiales, compuesto químico que podría provocar irritación en la piel, los ojos y las vías respiratorias.
Respecto de NeeDoh, mencionó reportes de especialistas en Estados Unidos que alertaron sobre el riesgo de sufrir quemaduras severas cuando el juguete es sometido a temperaturas extremas, como congelarlo o calentarlo, práctica que incluso se ha viralizado en redes sociales.
Alerta por juguetes virales en Chile
En el oficio enviado a las autoridades, Coloma pidió que el Ministerio de Salud informe si existen registros de consultas o atenciones médicas relacionadas con estos productos, además de evaluar su composición y determinar si corresponde desarrollar campañas preventivas para advertir a las familias.
Paralelamente, solicitó al Sernac informar si ha recibido denuncias o reclamos, si analiza emitir una alerta de seguridad y si verificará el cumplimiento de la normativa por parte de importadores y distribuidores. El diputado justificó la iniciativa señalando que «considerando la cercanía del Día del Niño, resulta necesario que las autoridades revisen estos antecedentes y entreguen información oportuna a las familias».
El debate vuelve a poner el foco sobre la seguridad de los juguetes que llegan al mercado chileno. La normativa vigente exige que estos productos cuenten con rotulación en español, indiquen la edad recomendada de uso y cumplan con estándares físico-químicos y de seguridad establecidos por el Reglamento de Juguetes.
El propio Ministerio de Salud ha reiterado en campañas anteriores la importancia de adquirir productos en el comercio formal y verificar su etiquetado antes de comprarlos.
Mientras el Minsal y el Sernac analizan los antecedentes, la polémica instala una advertencia para padres y apoderados en plena temporada de compras. La popularidad de un juguete en redes sociales no garantiza que su uso sea seguro, especialmente cuando desafíos virales incentivan prácticas que pueden alterar las condiciones para las que fueron diseñados.
La decisión que adopten las autoridades en los próximos días será clave para determinar si estos productos seguirán disponibles sin restricciones o si se implementarán medidas preventivas para proteger a los consumidores más pequeños.





