Un grave episodio ocurrido en Valparaíso mantiene a un bebé de apenas cuatro meses en riesgo vital y derivó en la detención de una adolescente de 15 años, quien es investigada por el delito de parricidio frustrado. El caso ocurrió durante la jornada del lunes 14 de septiembre y quedó en manos del Ministerio Público.
De acuerdo con los antecedentes conocidos hasta ahora, el lactante fue trasladado desde un hogar de menores hasta el Hospital Carlos Van Buren, luego de presentar signos compatibles con asfixia. Durante la atención médica, los profesionales encontraron una bolsa en el interior de su boca y realizaron maniobras de reanimación para estabilizarlo.
La situación médica del pequeño continúa siendo extremadamente delicada. Pese a que los equipos de salud lograron reanimarlo, el bebé permanece en condición crítica y con riesgo vital, mientras los médicos siguen evaluando su evolución.
Conmoción en Valparaíso
La investigación deberá determinar ahora qué ocurrió exactamente dentro del recinto. Según los primeros antecedentes difundidos, la adolescente habría entregado inicialmente una versión en la que señaló que el bebé estaba jugando con la bolsa que posteriormente fue encontrada en su boca. Sin embargo, las diligencias realizadas hasta ahora apuntan a una hipótesis distinta, que sostiene que la menor habría intentado asfixiar al lactante.
El caso tiene además un elemento particularmente complejo: la imputada también es menor de edad. Por ello, el procedimiento judicial deberá desarrollarse conforme al sistema de responsabilidad penal adolescente. Durante este martes estaba prevista su formalización, mientras que el Ministerio Público anticipó que solicitaría ampliar el plazo de detención para reunir nuevos antecedentes y establecer con precisión la dinámica del episodio.
Adolescente de 15 años es detenida
Hasta ahora, las autoridades no han establecido públicamente todos los detalles sobre el contexto familiar y social de la adolescente ni las circunstancias que rodearon el hecho. Es precisamente esa información la que deberá ser esclarecida durante las próximas diligencias, evitando conclusiones anticipadas mientras continúa la investigación penal.
El caso vuelve a poner el foco sobre la realidad de adolescentes que, además de encontrarse bajo protección institucional, enfrentan situaciones familiares de enorme complejidad. Sin embargo, cualquier eventual responsabilidad deberá ser determinada por los tribunales a partir de evidencia y antecedentes concretos.
Por ahora, el dato que concentra la preocupación es uno solo: un bebé de cuatro meses lucha por su vida, mientras la Fiscalía intenta reconstruir minuto a minuto qué ocurrió y determinar las responsabilidades correspondientes.





