La investigación por la desaparición y el homicidio de Benjamín Galdámez, joven de 19 años cuyo rastro se perdió en Maipú, sumó nuevos antecedentes que abren interrogantes sobre lo ocurrido antes de su muerte. El imputado, un excompañero de colegio de 20 años que confesó haberle disparado, entregó una versión que pone el foco en una supuesta petición de la víctima: conseguir un arma de fuego para vengarse de otras personas.
La información fue expuesta durante la audiencia de formalización, instancia en la que la Fiscalía Metropolitana Occidente detalló parte del relato del acusado. Sin embargo, hay un punto fundamental: se trata de una versión entregada por el imputado, cuyos detalles y circunstancias deben ser contrastados con las diligencias investigativas. La supuesta solicitud de un arma no constituye, por sí sola, una explicación definitiva del crimen.
La fiscal Yasne Pastén explicó el antecedente durante la audiencia. “El imputado dice que la víctima, Benjamín, le pidió que le ayudara a conseguir un arma, una pistola porque quería vengarse de ciertas personas”, señaló. La persecutora también advirtió que el origen del arma y lo ocurrido posteriormente con ella todavía no están esclarecidos.
El testimonio abre una línea de investigación relevante, pero también deja preguntas pendientes. ¿A quiénes habría querido enfrentar Benjamín? ¿Existía realmente un plan de venganza? ¿De dónde salió el arma utilizada en el disparo? Por ahora, las respuestas no están completamente establecidas y corresponde a la Fiscalía determinar qué antecedentes pueden corroborarse.
La confesión y las diligencias que complican el caso
Según los antecedentes expuestos por el Ministerio Público, el imputado reconoció haber disparado contra Galdámez. De acuerdo con su declaración, después del disparo el cuerpo habría caído al Zanjón de la Aguada, sector donde se concentran las labores de búsqueda. Hasta este miércoles 28 de octubre, el cuerpo del joven todavía no había sido encontrado, lo que mantiene a su familia a la espera de respuestas.
La investigación también incorporó el análisis de los teléfonos celulares de ambos jóvenes. La fiscal Pastén explicó que la georreferenciación permitió establecer que ingresaron juntos al sector donde presuntamente ocurrió el hecho y que posteriormente el imputado salió solo del sitio eriazo. Este antecedente forma parte de las diligencias destinadas a reconstruir la secuencia de los acontecimientos.
El caso tiene además un elemento que golpea especialmente a los cercanos de la víctima: ambos jóvenes se conocían desde la época escolar. En los primeros días de la búsqueda, la madre de Benjamín incluso habría conversado con el ahora imputado mientras intentaba averiguar dónde estaba su hijo, según antecedentes difundidos durante la investigación.
El Noveno Juzgado de Garantía de Santiago decretó la prisión preventiva del acusado, formalizado por homicidio simple y porte de arma de fuego, y fijó un plazo de 90 días para investigar. La medida cautelar se adoptó considerando los antecedentes presentados por la Fiscalía y el peligro que, a juicio del tribunal, representa el imputado para la seguridad de la sociedad.





