Falta menos de un mes para Fiestas Patrias y muchos chilenos ya comienzan a mirar precios, calcular cantidades y pensar en el tradicional asado. La pregunta aparece inevitablemente: ¿conviene comprar la carne con anticipación y congelarla hasta septiembre? La respuesta es sí, pero solo si se mantiene correctamente la cadena de frío y se respetan ciertas condiciones.
Desde el sector cárnico recomiendan planificar antes de llenar el congelador. Álvaro Martínez, gerente comercial de Doña Carne, explicó que lo primero es determinar cuántas personas participarán, qué preparaciones se realizarán y cuánto realmente se consumirá. “La recomendación es planificar”, señaló, destacando que comprar con anticipación puede ayudar a ordenar el presupuesto y evitar las compras de último minuto.
Pero guardar carne durante varias semanas no significa simplemente meterla al congelador y olvidarse. Para conservarla adecuadamente, debe mantenerse a una temperatura interna de -18 °C o inferior, evitando interrupciones de la cadena de frío. También es recomendable dividir previamente las porciones, especialmente si durante las celebraciones habrá más de un asado.
¿Comprar la carne del 18 ahora?
La segunda gran clave es el orden. Cada paquete debería quedar identificado con el tipo de corte y la fecha en que fue congelado. Así se evita sacar más carne de la necesaria y, de paso, se reduce el desperdicio. La recomendación cobra especial importancia cuando se compran distintos productos para varias jornadas de celebración.
El error que definitivamente hay que evitar ocurre al momento de descongelar. La carne debe pasar del congelador al refrigerador, permitiendo que el proceso sea gradual. Dejarla sobre el mesón o a temperatura ambiente aumenta los riesgos sanitarios. Además, una vez que la carne ha sido descongelada, no debería volver a congelarse, por lo que separar las porciones desde el comienzo resulta fundamental.
La planificación también puede convertirse en una estrategia para enfrentar el gasto dieciochero. No todo tiene que girar alrededor de un corte de vacuno: combinar vacuno, pollo y cerdo puede permitir una parrilla más variada sin concentrar todo el presupuesto en un solo producto. “Lo importante es comprar de acuerdo con lo que realmente se va a consumir”, sostuvo Martínez.
Así que sí: el asado del 18 puede comenzar a prepararse desde ahora, pero con calculadora, organización y termómetro, no a la aventura. Comprar demasiado, romper la cadena de frío o descongelar de manera incorrecta puede transformar una supuesta oferta en un problema que nadie quiere llevar a la parrilla.





