La desesperación de las familias de Marianela Díaz y Antonella González, las dos escolares desaparecidas tras salir de su colegio en Renca, quedó expuesta en televisión. A casi 24 horas de perderse su rastro, un familiar de Marianela hizo un llamado directo a la menor, intentando transmitirle que no existe enojo en su familia y que solo esperan que regrese a casa.
El mensaje fue entregado durante el programa Tu Día, donde un familiar se acercó al micrófono visiblemente afectado. «Marianela, por favor, si ves esto, nadie está enojado, vuelve a la casa, tesoro. Te echamos de menos, todo se puede solucionar, corazón. Vuelve, ¿ya?», expresó antes de quebrarse y recibir el abrazo de sus cercanos.
La angustia familiar se mezcla ahora con un antecedente que modificó completamente la búsqueda. Cámaras de seguridad ubicadas frente al colegio Jorge Alessandri Rodríguez registraron a las dos niñas subiendo al asiento trasero de un automóvil de color gris o blanco, aparentemente un Toyota. El vehículo se convirtió en una pieza central de la investigación y Carabineros trabaja para identificar su patente y establecer quién estaba al volante.
Desgarrador llamado por niñas desaparecidas
El primo de Marianela, Matías, explicó que las imágenes muestran a las menores actuando como si estuvieran esperando un vehículo previamente acordado. «Se ve un auto color plomo o blanco y las chicas se suben. Es marca Toyota, pero desconozco el modelo», señaló. Según su relato, ambas ingresaron por la puerta trasera del automóvil.
La investigación también busca reconstruir qué ocurrió después de ese momento. Una señal telefónica habría sido registrada en la comuna de Las Condes, mientras otros antecedentes entregados por familiares apuntaron a que las niñas podrían haber sido vistas posteriormente en las cercanías del cementerio de Quilicura. Los celulares de ambas, según información difundida durante la jornada, se encuentran apagados.
La desaparición se produjo durante la tarde del jueves 20 de agosto, después de que ambas salieran del establecimiento educacional. Familiares habían manejado inicialmente la hipótesis de que las menores pretendían dirigirse a algún sector boscoso o de cerros, antecedente que llevó a desplegar equipos de búsqueda en sectores de Renca y Colorado. Sin embargo, el registro del automóvil abrió una línea investigativa distinta que ahora concentra parte de los esfuerzos.
Mientras las policías intentan determinar la identidad del conductor y el recorrido del vehículo, las familias siguen pidiendo ayuda. La angustia ya no se expresa solo en llamados públicos: detrás de cada hora que pasa existe una familia que necesita respuestas y dos niñas cuyo paradero continúa sin esclarecerse.
Cualquier persona que tenga información concreta sobre Antonella o Marianela debe entregarla a Carabineros o la PDI. La prioridad, por ahora, es encontrarlas y establecer qué ocurrió después de que subieron a ese automóvil.





