La historia de Manuel Orellana, conocido como «El Chino», sigue sumando episodios después del mediático rescate que lo mantuvo seis días aislado junto a dos educadoras de párvulos en el Cajón del Maipo.
Esta vez fue Génesis Aránguiz, su expareja, quien decidió romper el silencio para desmentir uno de los relatos entregados por Orellana sobre el esperado reencuentro entre ambos, asegurando que la realidad fue muy distinta a la descrita por él.
En una entrevista concedida al programa Hay que decirlo de Canal 13, Génesis afirmó que, al encontrarse nuevamente con Manuel Orellana, su primera reacción no fue abrazarlo ni contenerlo emocionalmente.
Por el contrario, sostuvo que le dio un golpe y lo pellizcó mientras le reclamaba por haber emprendido el viaje con las dos mujeres sin considerar las consecuencias que esa decisión tendría para su familia. «¿Por qué hiciste eso?, ¿por qué subiste con esas niñas?, ¿qué necesidad tenías de dejarme sola?», relató sobre el diálogo que sostuvo con él.
Génesis contradice al «Chino»
Las declaraciones contradicen directamente la versión que el propio Orellana había entregado días antes, cuando aseguró que Génesis lo recibió con un abrazo y le dijo que conversarían más adelante.
La joven también reiteró que nunca logró creer completamente la explicación entregada por el comerciante respecto de lo ocurrido durante los seis días que permaneció atrapado en la cordillera, confesando que sintió vergüenza por la exposición pública y que perdió la confianza en su entonces pareja. Posteriormente confirmó que la relación terminó de manera definitiva.
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El caso, que comenzó como un complejo operativo de rescate en medio del sistema frontal que afectó a la zona central, terminó transformándose en un fenómeno mediático que sobrepasó el ámbito de la emergencia. Mientras las autoridades aún evalúan las consecuencias del despliegue de recursos utilizado para encontrar al grupo, la historia personal de sus protagonistas continúa generando repercusiones.
Ahora, con dos versiones completamente distintas sobre un mismo episodio, el denominado «caso del Chino» vuelve a instalarse en la agenda pública, demostrando que la controversia no terminó con el rescate, sino que recién comenzó.





