Una frase pronunciada en medio de una tragedia terminó costándole el cargo al seremi de Salud de La Araucanía, José Bravo Burgos. El Ministerio de Salud solicitó este martes su renuncia luego de que realizara una comparación entre los establecimientos que reciben a adultos mayores y los vertederos, en medio de las preguntas por eventuales cierres de recintos que presentan irregularidades sanitarias.
Las declaraciones se produjeron después del incendio registrado en el Hogar El Edén de Pitrufquén, donde murieron 16 personas mayores. Consultado por la posibilidad de cerrar otros establecimientos con problemas, Bravo sostuvo: “Si tú cierras un relleno sanitario o un vertedero y no tienes dónde botar la basura, generas un problema peor que el que quieres solucionar”. La analogía rápidamente generó cuestionamientos y terminó llegando hasta el Gobierno.
El ahora exseremi intentó explicar que su preocupación estaba relacionada con las consecuencias sanitarias que podría generar el cierre de establecimientos sin contar previamente con alternativas para las personas que allí residen. La problemática de los residuos, de hecho, no es ajena a la región: en julio Bravo había advertido que La Araucanía contaba con un número limitado de instalaciones autorizadas para la disposición de basura y había defendido la necesidad de contar con nueva infraestructura sanitaria.
Seremi de Salud de La Araucanía deja el cargo
Pero el contexto hizo que la frase adquiriera una dimensión completamente distinta. Las palabras fueron pronunciadas después de una emergencia que terminó con la vida de 16 adultos mayores y mientras todavía existían interrogantes sobre las condiciones de funcionamiento y fiscalización de establecimientos destinados precisamente al cuidado de personas mayores. El Gobierno consideró que la declaración no cumplía con los estándares esperados para una autoridad sanitaria.
El Ministerio de Salud comunicó oficialmente que había solicitado la renuncia de Bravo y agradeció el trabajo realizado durante sus meses de gestión. La cartera enfatizó que quienes ejercen responsabilidades en materia sanitaria deben actuar con “responsabilidad, prudencia y sensibilidad”, especialmente frente a situaciones que involucran a personas y familias afectadas por una tragedia.
La cartera también reafirmó su compromiso con el respeto y la dignidad de las personas mayores y señaló que continuará trabajando en el esclarecimiento de lo ocurrido en Pitrufquén. La salida de Bravo se convierte así en una de las consecuencias políticas derivadas de una emergencia que puso nuevamente bajo la lupa las condiciones de seguridad de los establecimientos de larga estadía para adultos mayores.
El episodio deja además una discusión pendiente que va mucho más allá de una frase desafortunada: cómo fiscalizar y eventualmente cerrar establecimientos que presentan incumplimientos sin dejar a sus residentes sin una alternativa segura. Esa es una cuestión sanitaria que requiere respuestas concretas, pero que ahora deberá abordarse con una nueva autoridad al frente de la Seremi de Salud de La Araucanía.



