La calma invernal podría tener las horas contadas. Un nuevo sistema frontal mantiene en alerta a meteorólogos y especialistas, quienes advierten que la combinación de abundantes precipitaciones, aumento de la isoterma cero y deshielos podría generar un escenario especialmente complejo en la zona central del país.
La preocupación ya no se limita a la cantidad de lluvia que caerá, sino a cómo interactuarán distintos factores meteorológicos al mismo tiempo.
De acuerdo con los análisis entregados por especialistas en meteorología, el episodio podría transformarse en una verdadera «tormenta perfecta». La mayor inquietud se concentra en la precordillera de las regiones Metropolitana y de O’Higgins, donde las lluvias sobre una importante acumulación de nieve favorecerían el rápido derretimiento del manto blanco.
Tormenta perfecta amenaza a la zona central
Esa combinación incrementa el riesgo de crecidas de ríos, deslizamientos de tierra y remociones en masa, especialmente en sectores vulnerables.
Los expertos sostienen que el fenómeno no responde únicamente a un sistema frontal tradicional. La presencia de un río atmosférico aportaría un flujo continuo de humedad durante varias horas, elevando significativamente los montos de agua caída en distintas comunas.
A ello se suma una isoterma cero más alta de lo habitual, condición que provoca que parte de la precipitación que normalmente caería como nieve termine convirtiéndose en lluvia en zonas cordilleranas, acelerando el deshielo y aumentando el volumen de agua que desciende hacia los valles.
Las autoridades mantienen un monitoreo permanente de las cuencas y llaman a la población a mantenerse informada mediante los canales oficiales, especialmente quienes habitan cerca de quebradas, esteros y ríos.
Aunque el comportamiento final del sistema dependerá de la evolución de las próximas horas, los especialistas coinciden en que la combinación de lluvia intensa, nieve acumulada y temperaturas más altas constituye el escenario de mayor preocupación de este evento meteorológico.
La recomendación es evitar desplazamientos innecesarios hacia sectores cordilleranos y seguir las eventuales alertas preventivas que puedan emitir los organismos de emergencia.





