El quiebre entre Ana Sol Romero y Douglas dejó hace rato de ser solamente una separación de pareja. El conflicto terminó instalado en tribunales de Florida, Estados Unidos, y nuevos antecedentes de la presentación judicial revelaron acusaciones que dan otra dimensión al término de una relación que se extendió por cerca de 25 años.
Según los documentos citados por medios chilenos, Romero atribuye a su entonces esposo conductas de vigilancia, además de cuestionar decisiones económicas adoptadas durante el proceso de separación.
Uno de los puntos que más llamó la atención es la acusación relacionada con un dispositivo de rastreo que habría sido encontrado en el automóvil de Romero.
De acuerdo con los antecedentes expuestos ante la justicia, la periodista habría sospechado que estaba siendo seguida después de advertir que Douglas aparentemente conocía sus movimientos y aparecía en lugares donde ella se encontraba. La presentación también menciona la sospecha de un mecanismo que habría permitido escuchar conversaciones.
La periodista Cecilia Gutiérrez, al abordar los antecedentes en Hay que decirlo, explicó la supuesta pista que habría llevado a Romero a sospechar. “Era extraño que él llegara a lugares donde ella estaba. Ahí ella empezó a sospechar”, relató la comunicadora.
Ana Sol Romero acusa a Douglas de vigilancia y control
Pero el conflicto no se limitaría a la vigilancia. En la demanda también se plantea, según los antecedentes difundidos, que Douglas habría dejado de realizar determinados aportes económicos a la familia y habría desviado fondos desde una cuenta común hacia una cuenta unilateral sin el consentimiento de Romero. El proceso contempla además materias relacionadas con la vivienda familiar y la situación económica de ambos.
La separación fue solicitada formalmente por Romero el 15 de junio de 2026 ante un tribunal de Florida. El documento sostiene que el matrimonio estaría “irremediablemente roto”. Posteriormente, la defensa de la periodista pidió el uso exclusivo de la vivienda familiar y planteó otros antecedentes relacionados con la convivencia y la presunta vigilancia.
Douglas, por su parte, ha entregado una versión distinta respecto de algunos de los antecedentes que han circulado públicamente. En agosto, al referirse al proceso, afirmó: “No existe ninguna orden de alejamiento en mi contra, lo que existe es una moción para ella tener el uso exclusivo de la casa”. También sostuvo que el proceso legal recién comenzaba y descartó que la separación estuviera relacionada con una infidelidad.





