Carola Varleta decidió hablar, más de un año después, de uno de los episodios más expuestos de su vida personal. La actriz recordó cómo la separación de Kabir Engel, con quien mantuvo una relación durante una década, terminó convertida en tema de conversación en programas de espectáculos y redes sociales, pese a que su intención inicial era mantener el proceso completamente fuera del escrutinio público.
En conversación con Costa Magazine, la intérprete fue categórica al describir lo que vivió cuando la noticia comenzó a circular. “¡Fue algo sumamente violento! ¡Violentísimo!”, afirmó. Según explicó, su decisión de guardar silencio no tuvo que ver con esconder una situación, sino con proteger un proceso personal que consideraba perteneciente exclusivamente a su círculo más cercano.
Varleta cuestionó especialmente la manera en que una relación de pareja puede ser analizada desde afuera como si existieran explicaciones simples para decisiones que, en realidad, involucran múltiples factores. “Las relaciones de pareja son complejas y tienen infinitas capas”, sostuvo, antes de remarcar que las únicas explicaciones que consideraba necesarias eran las que debía entregar a sus seres queridos.
Carola Varleta rompe el silencio tras la exposición de su separación
La actriz también recordó el impacto de que su separación terminara mezclada con especulaciones sobre su vida sentimental. En 2025, el término de su relación con Engel fue revelado públicamente y posteriormente surgieron versiones sobre un eventual vínculo con su compañero de radio, Francesco Gazzella. Ninguno de los dos confirmó entonces públicamente ese supuesto romance, aunque ambos fueron consultados insistentemente por la prensa.
Pero lo que más incomodó a Varleta fue la transformación de una situación privada en un relato construido desde fuera. “Ver cómo una historia con tanto trasfondo terminó manoseándose y reduciéndose a la especulación fue terrible. Me sentí invadida, lo pasé francamente pésimo”, confesó. Sus palabras apuntan directamente al límite que, según su experiencia, se cruza cuando la curiosidad por la vida de una figura pública termina desplazando su derecho a decidir qué aspectos de su intimidad quiere compartir.
La comunicadora también reconoció una contradicción en la relación que los propios chilenos mantienen con la farándula. “El espectáculo y el rumor hasta cierto punto son parte de nuestra idiosincrasia”, señaló, admitiendo que el chisme puede generar conversación y entretención, pero advirtiendo que la percepción cambia radicalmente cuando la persona involucrada deja de ser un espectador y pasa a convertirse en el centro de la historia.
“Fue algo sumamente violento”
Finalmente, Varleta aseguró que aquel episodio le dejó una enseñanza respecto del juicio externo. “No puedo hacerme cargo de lo que piensen los demás; eso ya pertenece al terreno del juicio ajeno”, sostuvo. Y resumió su actual postura con una frase que marca distancia frente al ruido mediático: “Solo soy responsable de mi propio metro cuadrado y de mis convicciones”.
Así, la actriz optó por responder ahora, cuando el episodio ya quedó atrás, pero sin entrar a reconstruir públicamente las razones íntimas de su separación. Su relato no busca entregar nuevos detalles del quiebre, sino explicar el costo que tuvo para ella que una decisión personal terminara convertida en espectáculo.





