La periodista Cecilia Gutiérrez se vio obligada a bajar el perfil este lunes tras críticas por la emisión normal del programa de farándula Primer Plano en medio de la creciente tragedia provocada por los incendios forestales en las regiones de Ñuble y Bío Bío, que hasta ahora dejan al menos 19 víctimas fatales y miles de damnificados.
Gutiérrez, una de las voces más visibles del espacio de espectáculos de Chilevisión, recurrió a Instagram para pedir disculpas y aclarar que no fue ella quien decidió seguir al aire en una noche marcada por el dolor país.
Desde sus historias digitales, la periodista explicó que no tiene potestad sobre la parrilla programática del canal y que, como trabajadora, debió acatar la orden de mantener el capítulo según lo planificado.
“Obviamente hay mucha gente que le puede incomodar que estemos hablando de farándula cuando hay una situación tan compleja… Yo soy una de aquellas”, expresó con tono recogido, reconociendo la susceptibilidad del momento para muchos televidentes.
Cecilia Gutiérrez bajo fuego
Gutiérrez incluso contextualizó su postura: señaló que la televisión “es una industria” que debe cuidarse, y que su rol como periodista la coloca en una posición limitada frente a decisiones editoriales que no toma ella. En su mensaje también intentó tender un puente con la audiencia afectada, sugiriendo que el programa podría servir como distraimiento para aquellos que pasaron horas viendo noticias sobre la emergencia.
“Vamos a tratar de hacerlo lo mejor posible… para llevar un momento de distracción a las personas que han estado viendo todo el día las noticias”, argumentó.
La respuesta pública fue inmediata y dividida. En redes sociales, usuarios cuestionaron la decisión de Chilevisión de mantener un capítulo habitual de farándula durante una noche de impacto nacional, calificándolo de “desubicado” y fuera de sintonía con el clamor social por información útil y apoyo a las zonas afectadas.
Otros, en cambio, respaldaron a Gutiérrez por su transparencia al asumir que no tenía control sobre la decisión y por tratar de demostrar empatía con quienes sufren la emergencia.
Durante el programa, que esa edición fue conducido por Juan Pablo Queraltó debido a la ausencia de Julio César Rodríguez, el espacio sí incluyó un segmento de condolencias y apoyo a las víctimas de los incendios, destacando los nombres de las comunas más afectadas y expresando solidaridad con damnificados y bomberos.
Aun así, para críticos de la industria televisiva, la polémica evidencia una fractura entre lo que la audiencia espera en momentos críticos y lo que las señales continúan priorizando en sus parrillas de entretenimiento.















