El actor Gonzalo Valenzuela (48) prendió nuevamente la mecha del espectáculo chileno tras verse envuelto en una polémica de farándula que desató especulaciones de posible nueva relación sentimental en pleno balneario de Zapallar. Lo que comenzó como un avistamiento casual, según versiones de panelistas y testigos, terminó convertido en un capítulo con interpretaciones cruzadas y una aclaración que no termina con las dudas del público.
Durante el fin de semana pasado, Adriana Barrientos encendió los rumores en una transmisión en vivo al asegurar que Valenzuela fue visto comiendo en el restaurante Chiringuito de Zapallar acompañado de una mujer rubia, descrita por ella como “muy parecida a Kika Silva”, y que incluso habría actuado como su pareja en ese contexto. Además, la modelo y opinóloga afirmó que una clienta del lugar se molestó por el humo que emanaba el actor, lo que habría desencadenado un pedido para que ambos abandonaran el local.
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Gonzalo Valenzuela aclara rumores
Lejos de dejar que los rumores crecieran sin freno, el propio Valenzuela recurrió a su cuenta de Instagram para intentar cerrar la historia con un gesto calculado: publicó y luego borró varias imágenes explicando que la misteriosa mujer era nada menos que su exesposa, la modelo y conductora Kika Silva, con quien terminó su matrimonio recientemente. Según su versión, la pareja coincidió ese día por su cumpleaños, tal como lo escribió en una serie de publicaciones donde a veces fue críptico y otras directo “por respeto a Kika”.
Pero esta aclaración también deja interrogantes: si realmente se trató de Silva, ¿por qué no comunicaron juntos ese encuentro? El contexto de la separación, confirmada por ambos el pasado 20 de enero a través de un comunicado conjunto donde hablaron de caminos distintos con respeto mutuo, sigue siendo objeto de especulación pública y mediática.
La combinación de versiones contradictorias —una afirmando una nueva compañía romántica y otra que reivindica la presencia de Silva— expone cómo en la farándula chilena, las narrativas oficiales y las versiones filtradas por terceros suelen chocarse, dejando al público con más preguntas que respuestas. En un escenario donde la vida privada de los artistas se convierte en espectáculo, Valenzuela parece haber elegido una estrategia de redes sociales para cerrar filas, pero más bien alimenta un relato que sigue dando que hablar en las redes y en los programas de espectáculo.















