La desaparición de María Ercira Contreras vuelve a sacudir la agenda policial y mediática. Esta vez, el Servicio Médico Legal (SML) desplegó una diligencia considerada clave en el Fundo Las Tórtolas, el mismo recinto donde la adulta mayor fue vista por última vez, en un operativo que busca destrabar una investigación que, hasta ahora, acumula más preguntas que certezas.
El procedimiento —calificado como estratégico— apunta a la realización de peritajes técnicos en terreno, con el objetivo de detectar posibles rastros que permitan establecer qué ocurrió realmente el día en que la mujer desapareció sin dejar huella. La intervención del SML no es menor: implica análisis especializados que podrían abrir nuevas hipótesis o confirmar sospechas que han rondado el caso durante meses.
Nueva diligencia del SML remece caso María Ercira
La desaparición se remonta a mayo de 2024, cuando María Ercira asistió a una celebración familiar por el Día de la Madre en el recinto de Limache. En un momento se levantó de la mesa para ir al baño… y nunca regresó. Desde entonces, la incertidumbre se convirtió en una herida abierta para la familia, que incluso ha planteado la eventual intervención de terceros ante la falta total de rastros concluyentes.
Lo que hoy tensiona el caso es que esta nueva diligencia no responde a una rutina investigativa cualquiera. Se trata de un movimiento que sugiere que la causa está lejos de cerrarse y que aún existen flancos sin resolver dentro del fundo. Cada peritaje, cada remoción de tierra, cada inspección forense vuelve a instalar la misma pregunta que persigue a los cercanos de la víctima: ¿qué pasó realmente en Las Tórtolas?











