La investigación por el homicidio del joven de 23 años asesinado durante un violento asalto en Huechuraba comenzó a tomar un nuevo rumbo. A medida que avanzan las diligencias de la Policía de Investigaciones y la Fiscalía, uno de los elementos que concentra la atención son las publicaciones que la víctima realizaba en redes sociales, las que, según las primeras indagatorias, podrían haber entregado información que terminó atrayendo a la banda que irrumpió en su domicilio durante la madrugada del miércoles.
De acuerdo con los antecedentes reunidos por los investigadores, los delincuentes no llegaron buscando un vehículo ni especies de alto valor. Su principal objetivo habría sido dinero en efectivo.
Durante el asalto, mientras el joven agonizaba tras recibir un disparo en el tórax al intentar enfrentar a los antisociales con un bate, los sujetos insistían en una misma exigencia: querían que la familia entregara el efectivo que, presumiblemente, creían que se encontraba al interior de la vivienda. Esa circunstancia llevó a los detectives a revisar la exposición pública que mantenía la víctima en plataformas digitales.
Uno de los antecedentes que surgió durante la investigación es que el joven desarrollaba una intensa actividad en redes sociales, donde exhibía parte de sus emprendimientos y actividades comerciales. Esa información, según analizan los equipos policiales, pudo haber sido interpretada por la banda como un indicio de que mantenía importantes sumas de dinero en su casa.
Crimen en Huechuraba da un giro
Un cercano a la familia explicó en televisión que la víctima era conocida por trabajar de forma constante y mostrar aspectos de su actividad económica, situación que «ayudó a que llegaran» hasta el inmueble, de acuerdo con la hipótesis que hoy indagan los investigadores.
El crimen ocurrió cuando al menos seis delincuentes ingresaron al domicilio donde el joven se encontraba junto a su madre y su hermano de 21 años. Al advertir la presencia de los intrusos, decidió enfrentarlos utilizando un bate de béisbol, instante en que uno de los asaltantes le disparó en el pecho.
Pese a la gravedad de la herida, la víctima fue trasladada a un centro asistencial, donde finalmente falleció producto de las lesiones. Su hermano logró refugiarse en una habitación, mientras la madre quedó a merced de los asaltantes durante los minutos que duró el violento robo.
La Fiscalía y la Brigada de Homicidios de la PDI mantienen múltiples diligencias para identificar a los responsables, incluyendo el análisis de cámaras de seguridad y el levantamiento de evidencia biológica en el sitio del suceso.
Paralelamente, los investigadores buscan establecer si la banda actuó tras obtener información previa sobre la situación económica de la familia o si seleccionó a la víctima a partir de los antecedentes que compartía públicamente en internet. Mientras no haya detenidos, el caso continúa abierto y suma nuevas interrogantes sobre el riesgo que puede implicar la sobreexposición en redes sociales frente al actuar del crimen organizado.





