La preocupación crece en Renca luego de la desaparición de dos niñas de 12 años, Antonella y Marianela, quienes fueron vistas por última vez durante la tarde del jueves, después de salir de su establecimiento educacional. Sus familias iniciaron una búsqueda desesperada mientras Carabineros desarrolla diligencias para intentar establecer dónde se encuentran.
La información conocida hasta ahora apunta a que las menores podrían haber tenido la intención de trasladarse hacia un sector de naturaleza. La madre de Antonella relató que su hija le había manifestado previamente su interés por conocer un bosque y que incluso le había pedido ayuda para organizar una salida de ese tipo. Sin embargo, la familia jamás imaginó que ese interés terminaría relacionado con la desaparición de ambas menores.
La búsqueda se extendió inicialmente hacia los cerros Renca y Colorado, luego de que cercanos recibieran antecedentes que apuntaban a ese destino. Pero el caso sumó una nueva arista cuando información asociada a la ubicación de un teléfono celular situó a las niñas en Las Condes, una señal que amplió el radio de búsqueda y complicó todavía más el escenario para sus familias.
«Ellas son niñas muy buenas, muy amadas, y las necesitamos con nosotros, con salud, sanas. Principalmente decirles que son todo para nosotros», expresó la madre de Antonella, visiblemente afectada, durante una conversación con el matinal Contigo en la mañana. El llamado de la familia apunta a que cualquier persona que tenga información relevante la entregue a las autoridades.
Dos niñas de 12 años desaparecen
Otro antecedente que llamó la atención fue entregado por la propia madre de Antonella. Según relató, durante los últimos días había notado un cambio en el comportamiento de su hija. «Ella me refutaba mucho, me levantaba la voz, y ella no era de esa manera», contó. Además, reveló que la niña había solicitado unos zapatos para ir al cerro y posteriormente pidió una mochila de viaje a su abuela, elementos que ahora son considerados relevantes para reconstruir qué pudo haber ocurrido antes de su desaparición.
El hermano de Marianela también se sumó a la búsqueda desde las primeras horas. Según explicó, al enterarse de que las niñas no habían regresado, organizó un grupo de aproximadamente 20 personas para recorrer el sector. Incluso recordó que Marianela conocía el cerro debido a que allí habían enterrado anteriormente a una mascota familiar.
Por ahora, no existe confirmación sobre el paradero de las menores ni sobre qué ocurrió después de que salieron del colegio. Las distintas versiones sobre un posible traslado hacia un cerro, un bosque o incluso hacia otra comuna forman parte de los antecedentes que deberán ser contrastados por los investigadores.
La prioridad está puesta en encontrarlas. Mientras las familias recorren distintos sectores y las policías realizan diligencias, el llamado es a evitar especulaciones y entregar cualquier información concreta a las autoridades. En casos que involucran a menores de edad, cada dato puede resultar decisivo.





