La madrugada del sábado 3 de octubre se convirtió en el punto de partida de una investigación que hoy mantiene conmocionada a la comunidad de Rapa Nui. Una joven de 23 años denunció haber sido víctima de una agresión sexual grupal al interior de dependencias de la Armada. Pero uno de los antecedentes que más inquietud ha generado es lo ocurrido después: según la reconstrucción difundida por Teletrece, tuvieron que pasar varias horas antes de que una amiga llegara al lugar y la encontrara en condiciones que encendieron todas las alarmas.
La amiga decidió ir hasta la base naval porque no lograba obtener noticias de ella. Al ingresar, pasadas las 3:00 de la madrugada, encontró a la joven con lesiones y en un evidente estado de shock. Ambas consiguieron salir del recinto y se dirigieron directamente a una comisaría de Carabineros, donde la víctima presentó la denuncia. Ese paso permitió activar las diligencias que posteriormente derivaron en la detención de funcionarios navales.
El fiscal adjunto de Rapa Nui, Sergio Espinoza, explicó cómo comenzó el procedimiento policial: “Es la propia víctima la que concurre a estas dependencias de Carabineros, interpone una denuncia alrededor de las 3.40 de la mañana, 3.30 de la mañana, de la madrugada, de ese día 3 de octubre”. El persecutor añadió que las diligencias permitieron establecer antecedentes sobre la participación de cuatro funcionarios de la Armada en la agresión denunciada.
De acuerdo con los antecedentes expuestos durante la formalización, los hechos habrían ocurrido en el dormitorio que compartían dos sargentos, en el contexto de una reunión no autorizada en dependencias militares y con consumo de alcohol. La investigación sostiene que la joven se encontraba en una situación de vulnerabilidad que le impedía oponer resistencia. La Fiscalía deberá esclarecer la secuencia de los hechos y las responsabilidades individuales de cada involucrado.
Una denuncia que abre preguntas sobre lo ocurrido dentro de la base naval
El relato de la familia agrega otra dimensión al caso: el cuestionamiento sobre la falta de auxilio durante las horas posteriores a la presunta agresión. La madre de la joven expresó su dolor y la dimensión del impacto que ha sufrido su hija. “Tengo mucha frustración y a la vez también tengo mucha rabia”, declaró a Teletrece. Luego agregó: “La única fuerza que nosotros tenemos hoy en día es apoyar a nuestra hija y sacarla adelante”.
El padrastro, por su parte, señaló que la joven había conocido días antes a uno de los sargentos, aunque aseguró que el vínculo entre ambos era limitado. Según su testimonio, la invitación a la reunión dentro del recinto naval fue insistente y la joven terminó asistiendo sola, porque la amiga que tenía previsto acompañarla finalmente no pudo ir. La familia también sostuvo que las reuniones informales en ese espacio no serían un hecho aislado, una afirmación que deberá contrastarse con los antecedentes administrativos que se recopilen.
La causa ya tiene cuatro exfuncionarios formalizados y en prisión preventiva. La Armada informó que fueron desvinculados de la institución y que se abrió una investigación administrativa. El tribunal fijó un plazo de 80 días para desarrollar las diligencias, mientras la Fiscalía continúa reuniendo antecedentes para esclarecer lo ocurrido y determinar eventuales responsabilidades adicionales.
La familia y la parte querellante también han cuestionado que los imputados cumplan la prisión preventiva en un recinto naval de Talcahuano y han solicitado que la medida se ejecute en un establecimiento penitenciario común. El planteamiento abrió una discusión paralela sobre las condiciones de reclusión, aunque la decisión vigente corresponde a lo resuelto por el tribunal.





