La elección de Dominga López como Miss Universo Chile 2026 no estuvo acompañada únicamente de felicitaciones. La periodista y modelo también quedó expuesta a cuestionamientos en redes sociales por su apariencia, particularmente por su nariz y por alejarse de la imagen tradicional que algunas personas asocian con los concursos de belleza. Frente a esos comentarios, decidió responder sin rodeos.
En conversación con Revista Sarah, López reconoció que esperaba recibir críticas precisamente porque sabía que su imagen no encajaba completamente con ese estereotipo. “Los ataques al físico, la verdad, me los esperaba. Yo sabía que físicamente no era como el estereotipo de una miss, yo vengo del modelaje y los rostros distintos se aprecian mucho”, señaló.
La modelo explicó que su experiencia profesional terminó teniendo un efecto importante en la forma en que aprendió a mirar sus propios rasgos. “En el modelaje se aplaudía mi nariz”, contó, agregando que ese mundo le permitió comprender que podía desarrollar una carrera precisamente con aquellas características que algunas personas cuestionan.
Dominga López enfrenta las críticas por su apariencia
Pero el mensaje más contundente llegó cuando fue consultada directamente por las críticas a su nariz. “Yo no voy a cambiar mi cara porque a la gente no le guste”, afirmó. López añadió que, frente a cada comentario negativo, también encontró numerosas muestras de apoyo: “Por cada comentario negativo que había, habían 30 respuestas de personas diciendo que les gustaba mi apariencia”.
Su respuesta no se quedó solamente en una defensa personal. La representante chilena planteó que el verdadero problema está en el mensaje que reciben otras mujeres y niñas cuando una persona que ocupa un lugar visible en un concurso de belleza es cuestionada precisamente por no ajustarse a determinados cánones.
“Yo me amo. Mi trabajo de autoamor está más que hecho. Lo que sí me afecta es pensar, ¿qué proyecta este mensaje? ¿Qué mensaje damos realmente a las mujeres en Chile si les decimos que su Miss Universo actual no es lo suficientemente bonita?, ¿qué le queda al resto?”, reflexionó.
López también aseguró que no contempla someterse a intervenciones estéticas para modificar su rostro antes del certamen internacional. En su entrevista con Revista Sarah explicó que esa decisión responde a lo que quiere transmitir con su propia imagen, aunque aclaró que no cuestiona que otras personas opten libremente por procedimientos estéticos.
La discusión, así, terminó trasladándose desde la apariencia de una candidata hacia una cuestión más amplia: qué se espera físicamente de una mujer que representa a Chile en un concurso de belleza. López reconoce que su imagen puede alejarse del molde tradicional, pero precisamente por eso sostiene que su presencia también puede ampliar la conversación sobre los estándares que históricamente han rodeado este tipo de competencias.
Ahora Dominga López se prepara para representar a Chile en Miss Universo 2026, certamen que se realizará en noviembre en San Juan, Puerto Rico. Mientras tanto, su respuesta a las críticas ya dejó clara una posición: no pretende llegar al escenario internacional transformando su rostro para satisfacer a quienes consideran que debería verse diferente.





