Una inesperada coincidencia cruzó a dos familias que durante años estuvieron en veredas políticas distintas. Cecilia Piñera, hija del fallecido expresidente Sebastián Piñera y médica del Hospital Dr. Exequiel González Cortés, salió públicamente en defensa del expresidente Gabriel Boric luego de los cuestionamientos que recibió por contar que su hija Violeta había sido atendida en ese recinto asistencial.
El episodio se originó después de que Boric relatara que su hija había permanecido hospitalizada y aprovechara la experiencia para destacar el trabajo de los funcionarios de la salud pública. El exmandatario reconoció que existen problemas en el sistema, entre ellos listas de espera, infraestructura y falta de especialistas en regiones, pero también reivindicó el trabajo cotidiano de los equipos médicos.
Sus palabras generaron reacciones en redes sociales, incluyendo críticas centradas en el hecho de que su hija hubiera recibido atención en un hospital público. Fue en ese contexto cuando Cecilia Piñera decidió intervenir. Su respuesta no dejó demasiado espacio para las especulaciones sobre un eventual trato preferencial: “Trabajo en ese hospital. Violeta fue atendida con la misma dedicación, preocupación y calidad que cualquier otro niño o niña”, afirmó.
Hija de Sebastián Piñera sale en defensa de Gabriel Boric
La médica, además, evitó presentar la defensa del sistema público como una afirmación de que todo funciona correctamente. Por el contrario, reconoció explícitamente que existen dificultades. “En la salud pública existen brechas importantes y mucho por mejorar”, sostuvo, antes de destacar particularmente la atención pediátrica frente a enfermedades graves y complejas.
Pero Cecilia Piñera fue más allá y puso una distancia clara entre la calidad de la atención sanitaria y cualquier administración política específica. “Esto no es mérito de un gobierno en particular. Es el resultado de décadas de políticas públicas que han trascendido gobiernos y, sobre todo, del enorme compromiso de miles de profesionales y trabajadores de la salud”, señaló.
El intercambio resulta llamativo por el apellido de quien salió a respaldar al exmandatario: Piñera y Boric representaron proyectos políticos distintos y protagonizaron etapas diferentes de la política chilena. Sin embargo, en esta oportunidad, el punto de encuentro estuvo lejos de una discusión partidaria y se concentró en la atención pediátrica pública y en el trabajo de los equipos del hospital.
La intervención de Cecilia Piñera también permitió precisar una discusión que rápidamente había quedado atrapada en las redes sociales: una experiencia familiar concreta no constituye por sí sola una evaluación completa del sistema de salud, pero tampoco impide reconocer el trabajo de quienes atienden diariamente a pacientes. Su mensaje apuntó precisamente a mantener ambas realidades en la conversación: las brechas pendientes y los resultados que, a su juicio, deben ser valorados.





